datos de construcción ayr

La industria siderúrgica no se ha librado de los efectos de de la COVID-19. La caída de la demanda provocada por la crisis sanitaria, sumada al precio de los derechos de emisión en Europa, la guerra comercial y la invasión de acero barato procedente de países extracomunitarios han conformado el cóctel perfecto para que los resultados del primer semestre de un gigante como ArcelorMittal se tiñan de rojo.

La multinacional ha perdido hasta el pasado mes de junio algo más de 1.400 millones de euros, mientras que el resultado neto solo del segundo trimestre de 2020 arroja pérdidas por valor de algo más de 500 millones. Se trata de unos resultados consecuencia en parte de la contracción de la demanda, que se tradujo en una caída del 23,7% en el volumen de expediciones de productos siderúrgicos con respecto al trimestre anterior. En términos interanuales, las ventas en el primer semestre de 2020 descendieron un 23%.

Pese a la caída de la actividad a niveles «excepcionalmente bajos» y aunque persiste la incertidumbre en cuanto a la celeridad y la trayectoria de la recuperación de la demanda tras la pandemia, la compañía observa «síntomas de recuperación en sus principales mercados». Sería una buena noticia para las factorías de Gijón y Avilés, que se encuentran a la mitad de su capacidad, con uno de los hornos altos parado, puesto que, a medida que se materialice la recuperación, se «irá adaptando la producción a los niveles de demanda, con la posibilidad y la flexibilidad de reanudar la producción en instalaciones que se encuentran en situación de parada en caliente».

Contenido relacionado:   Construcción y maquinaria ayuda a inversión

Ha sido uno de los períodos más difíciles en la historia de la sociedad», reconoció su presidente, Lakshmi Mittal, que considera que se reaccionó con celeridad y que insiste en que se ven «síntomas de recuperación», pero pide «prudencia» en relación a esas perspectivas.

Por otro lado, Arcelor logró reducir en el último año su deuda en 1.940 millones, hasta los 6.600 millones de deuda neta con los que cerró el semestre –11.400 de deuda bruta–. Se sitúa así en su nivel más bajo desde la fusión que dio lugar a la creación de ArcelorMittal. No obstante, para la empresa sigue siendo una prioridad reducir el endeudamiento neto a 5.900 millones euros. Además, la sociedad avanza en su plan para la venta de activos por valor de 1.700 millones de euros que espera completar en 2021.

Fuente: https://www.elcomercio.es

Puede interesarle: